
Por fin una película de zombies que entretiene, te hace pasar unos divertidísimos 100 minutos, te encandila por sus personajes, te gustaría poder incluirte en sus aventuras y no te resulta repetitiva o imitadora de otras. No digo que no lo sea, pues juega con todos los clichés propios de este género, pero lo hace con humor, con maestría, con interpretaciones creibles y situaciones cotidianas que a ti te resultan posibles.
Cuando la vi, no sabía nada de esta película, sólo había oído algunas cosas de que estaba muy bien, pero no sabía con qué me encontraría. Sorprendente, fresca y original. Debe ser la única película que toma todos los elementos más característicos de los films de zombies para convertirlos en una burla y comedia desternillante. Lo peor de todo es que más de uno pensará igual que los protagonistas a la hora de afrontar una ciudad llena de muertos vivientes, ya que lo llevamos haciendo en casi todas las películas de muertos vivientes que han salido. Muy, muy recomendable.